A prueba siempre

Cómo elegir el sensor de medición adecuado

Por Rubén Reyna

 

Existe una extensa variedad de sensores empleados para monitoreo y uso preventivo que atienden a las necesidades de las distintas industrias: alimentaria, minera, médica, automotriz, aeronáutica, etc. Dependiendo del tipo de sensor y sus características, sus usos van desde facilitar el mantenimiento predictivo de una máquina hasta los que nos permiten detectar vibraciones en ultra altas temperaturas de hasta 900 ºF.
Dentro de las categorías que existen, podemos destacar tres: sensores de fuerza, acelerómetros y sensores de presión, de los cuales le contaremos a detalle.

 

Sensores de presión

Estos son utilizados para medir presiones en líneas de gas, de agua o de aire. Dos claros ejemplos de su uso son:
1. Para los casquillos de las balas. El casquillo es el que soporta la presión cuando se aprieta el envío en la pistola, el cual explota e impulsa la bala. Para fabricar un casquillo de forma correcta, este es probado a través de un sensor de presión para asegurar que soportará las especificaciones del fabricante y esto nos garantiza que, al momento de usar la pistola, el casquillo no vaya a tronar por cualquier golpe, sino que solo cuando se le aplique la fuerza indicada.

2. Industrias que tienen líneas de gas, como lo son la textil y la manufacturera. Las industrias que llevan aire comprimido para sus fábricas necesitan estar midiendo constantemente las variaciones que hay en el gas que pasa por ahí, para lograrlo se pone un sensor con un cable que va a la cabina de monitoreo. De esta manera se mide a distancia cuánta presión hay en esa cabina, y, en caso de detectar una variación importante les alertará para puedan revisar qué está sucediendo. Es algo preventivo.

 

Sensores de fuerza o carga

Con estos medimos la fuerza que se le está aplicando a un material y su deformación.

Existe una técnica llamada Resonancia Acústica, esta consiste en dar un golpe controlado a una pieza para hacerla vibrar y que emita un sonido. La forma correcta de ejecutarla es aplicando siempre la misma fuerza y para lograrlo se necesita un sensor que nos brinde la retroalimentación.

Entonces, se da un golpe a la pieza, se registra la fuerza que estamos utilizando, la ajustamos y dejamos que sea así siempre. El sensor de fuerza nos confirma que estamos aplicando el mismo golpe, además de indicar que hubo un golpe y permite que el micrófono se active para que comience a medir los resultados.
Para más información sobre este tipo de pruebas, no dude en leer nuestro White Paper Ventajas y desventajas de las Pruebas de Resonancia Acústica.

 

Acelerómetros

Con estos podemos medir vibraciones, velocidad y aceleración.
Existen distintos tipos de sensores, por un lado están los que tienen componentes electrónicos dentro, un ejemplo de su aplicación es para medir vibraciones en el cuerpo humano. Por otro lado tenemos sensores para ultra alta temperatura, con los que podemos detectar las vibraciones en motores y turbinas a temperaturas de hasta los 900 °F.
Otro ejemplo es detectar vibraciones a través de una señal inalámbrica. La ventaja de esto es que no hay sin necesidad de cableado o instalaciones molestas y se puede realizar el monitoreo de una manera muy efectiva.
Si quiere conocer más sobre los distintos acelerómetros, le recomendamos la lectura 5 tipos de acelerómetros según su aplicación.

 

¿Qué se pone en juego al optar por una marca que no sea confiable?

 

Al adquirir cualquier tipo de sensor, es indispensable tener la seguridad de que las especificaciones que indica son certeras, de lo contrario se pone en riesgo la precisión de las lecturas o mediciones que se obtengan, e incluso la calidad de lo que se está trabajando.
Con más de 50 años siendo un proveedor líder de sensores e instrumentación de precisión, PCB cuenta con sensores para cada etapa del desarrollo del producto y ofrece de las calidades más competitivas dentro del mercado, además de que garantiza el cumplimiento de sus especificaciones, siempre que se cumplan las condiciones normales de prueba. Incluso, cuentan con una línea de productos llamada Platinum, estos ofrecen una garantía de por vida en caso de presentar algún daño por defecto de fabricación.
Sin embargo, esto no quiere decir que sus sensores sean los más costosos, pues, a pesar de ofrecer un rendimiento impecable, sus costos son bastantes accesibles y sus tiempos de entrega buenos.

 

¿Cómo elegir el sensor adecuado y cuál es su mantenimiento?

 

A través de nuestra marca representada PCB, en su división IMI Sensors, podemos encontrar sensores para distintos tipos de medición. En Grupo CTT podemos asesorarle acerca del sensor que necesita, el medio del montaje, cableado, algún adquisidor de datos sencillo y a seleccionar los componentes correctos, basándonos en sus requerimientos.

Además, nuestro servicio integral nos permite acompañarle en sus necesidades, como lo es la calibración de sus sensores que podemos realizar en nuestro laboratorio acreditado ante la EMA. Así, usted tiene la certeza de que estaremos cerca y atentos a sus aplicaciones.

 

 

El monitoreo remoto inalámbrico de vibraciones nos ha cambiado la vida

Por Rubén Reyna

 

El monitoreo remoto está revolucionando la forma en que las empresas están haciendo el mantenimiento preventivo y predictivo de sus equipos. Esta forma de controlar una producción se ha convertido en una gran aliada en tiempos del COVID y, además, tiene muchas ventajas asociadas, como por ejemplo, que a la larga puede representar un ahorro considerable.

El monitoreo remoto se puede realizar en muchos tipos de procesos, entre ellos, uno muy importante: la vibración. Porque la vibración es una constante en toda línea de producción. La propia fabricación de las máquinas, así como sus calderas, motores y equipo de bombeo tienen componentes que giran tienden a vibrar y, de hecho, se considera una parte normal de su comportamiento. Sin embargo, cuando algún componente empieza a fallar, ya sea por defecto de fábrica o por desgaste natural, esto afecta la forma en que las vibraciones se presentan.

Por obvias razones, es muy importante monitorear constantemente estas vibraciones. Analizando su comportamiento, podremos predecir cuánta vida útil le queda a los componentes de un motor o línea de producción, como por ejemplo los rodamientos. Así, podemos programar la detención del equipo en un momento que sea apto para la empresa, hacer el cambio de componentes que sea necesario y reiniciar el trabajo.

Esta forma de controlar los equipos tiene un gran impacto en la eficiencia de los tiempos de producción lo que, a su vez, impacta de manera positiva en los costos de producción de la empresa, traduciéndose en un gran ahorro.

 

¿Cómo funciona?

Por lo general, podemos tener tres escenarios.

  1. En el primero, el sensor de vibración se instala en los puntos críticos de la línea o directamente en los componentes. Un técnico conecta un equipo de adquisición de datos al sensor y toma la lectura correspondiente. 
  2. También puede ocurrir que el sensor esté conectado a una caja de recolección, donde llegan también otros sensores, por lo que el técnico ya no tiene que acudir a cada sensor a tomar los datos, sino que puede hacerlo desde la caja de recolección.
  3. Pero si las distancias y las condiciones de la planta o lugar de trabajo lo permiten los sensores pueden conectarse  a una caseta de monitoreo donde se monitorean las vibraciones 24/7. En este caso tenemos la capacidad de tener certeza del estado de los componentes de manera constante, aunque presenta algunas desventajas:  
  • Se requiere tener cableado extenso y en buen estado para que la señal de monitoreo sea correcta.
  • Hay que dar mantenimiento extra a este cableado.
  • Si hay condiciones de ambiente adversas estas pueden afectar a los componentes o a los técnicos que toman los datos.
  • Si las distancias entre sensores o estaciones de trabajo son muy grandes, el cableado ya no es opción y hacer una toma de datos presencial requiere de mucho tiempo.

 

Monitoreo inalámbrico

La buena noticia es que existe una alternativa para afrontar estas variables: el monitoreo remoto, pero por vía inalámbrica.

El principal beneficio de este tipo de monitoreo es la considerable reducción del tiempo que supone, además del ahorro en materiales como cableado y cabinas de monitoreo que ya nos se necesita usar.  

Usando esta tecnología podemos tomar lecturas de componentes en un radio de hasta 3.5 kilómetros y en exteriores, independientemente de las condiciones climáticas y sin exponer a los trabajadores a condiciones desfavorables, ambientes industriales hostiles o de difícil acceso.  

Estas lecturas pueden ser constantes o programadas, con el fin de aumentar la duración de la batería de los sensores inalámbricos y su configuración va a depender de las características del sitio, distancia entre sensores, accesibilidad, medio ambiente, etc.  Se pueden usar sensores inalámbricos los cuales tienen una batería independiente o bien se puede usar varios sensores comunes conectados a una caja de recolección de datos inalámbrica.  

La señal con estos datos se envía a una laptop que la procesa a través de un software de análisis que ofrece los datos ya sea en tiempo real o bien bajo comando del operador. Procesando estos datos, podemos configurar acciones preventivas y correctivas, estableciendo límites de trabajo y alarmas correspondientes cuando estos límites se sobrepasan.  

A modo de conclusión, podemos decir que esta tecnología nos va a ayudar a mantener un nivel sano de conocimiento del estado de nuestras instalaciones, incluso en aquellos casos donde el acceso sea complicado, peligroso o bien muy tardado.  Esto nos permite realizar una mejor planeación de nuestros mantenimientos preventivos, ya que ahora contamos con herramientas predictivas confiables con un grado de acceso bastante amigable.

Grupo CTT como distribuidor exclusivo de soluciones de monitoreo para la industria de la marca PCB en México puede ayudarlo a configurar y determinar los componentes necesarios para su sistema de monitoreo y establecer un sistema de mantenimiento preventivo confiable.  

 

Si tiene dudas o preguntas sobre este o cualquier otro sistema de monitoreo no dude en contactarnos. 

Envíe un correo

La importancia de un acelerómetro (bien calibrado) para el mantenimiento preventivo

Por Héctor Lozano

Un acelerómetro es un sensor que mide las aceleraciones (cambios de movimiento) o vibraciones que presenta una estructura. Aunque no estemos completamente familiarizados con el término, se trata de un dispositivo de gran importancia para la industria, ya que permite realizar dos actividades fundamentales: 

1) Validar el comportamiento y la resistencia de un producto. Un ejemplo de este cometido podrían ser las pruebas de vibración a las que se someten los volantes de los vehículos, cuya excesiva vibración podría ser nociva. 

2) Pero una de sus funciones primordiales y de vital importancia para las empresas es el mantenimiento preventivo de los equipos. Este caso podríamos ilustrarlo con el ejemplo de una bomba que trabaja 24/7 sin parar de vibrar, lo que aumenta el riesgo de fallas o daños, y su correspondiente mantenimiento correctivo. Pues bien, dichos daños se pueden evitar con un sensor de vibración que nos permita prevenirlos antes de que ocurran. Esto es a lo que se le llama mantenimiento preventivo y permite a las empresas de ahorrarse miles de pesos. 

 

¿En qué consiste el mantenimiento predictivo?

 

Los estudios de equipos y maquinaria por vibraciones son muy habituales dentro de los planes de mantenimiento predictivo de una empresa, donde se determina de manera predictiva si existe o puede existir un problema en un futuro, además de buscar su causa. 

Para ello, se usan acelerómetros, sensores que generan señales eléctricas proporcionales a la aceleración del componente que vibra y que está conectado el acelerómetro. Este acelerómetro transmite las vibraciones a un analizador que procesa la información. 

En realidad, esta tecnología es de gran utilidad para cualquier tipo de máquina o componente que esté sujeto a vibraciones, pero se recomienda sobre todo para algunos equipos, tales como:

– Maquinaria o componentes de cuya operación dependa la empresa.

– Equipos muy caros o cuyas reparaciones supongan un costo muy elevado o sean muy lentas y complicadas.

– Máquinas o componentes que sufren daños a menudo o aquellas que puedan suponer un peligro para las personas o el medio ambiente.

En todos estos casos observamos que el costo por una posible falla podría resultar mucho más elevado que dar mantenimiento periódico a un equipo. 

 

Elegir un buen sensor

 

Obviamente, es importante elegir un buen sensor de vibración. En Grupo CTT, solo trabajamos con marcas de confianza y, así, hemos encontrado un gran aliado en la marca estadounidense PCB.  Esta compañía tiene más de medio siglo de experiencia en la producción de acelerómetros, micrófonos e instrumentación en general para todo el mercado automotriz, aeroespacial y de mantenimiento preventivo. 

Tienen tanta calidad que trabajan con la NASA, con el gobierno de Estados Unidos e incluso con la milicia americana. Su enfoque es la calidad y el Total Customer Satisfaction (TCS). Por otro lado, presenta unos porcentajes de fallas mínimos que muy pocos competidores han logrado. 

 

La calibración es clave

 

Pero contar con un acelerómetro no es garantía de éxito en nuestro mantenimiento predictivo o preventivo si este no cumple una premisa básica: estar bien calibrado. Para empezar, es la única herramienta que tenemos para asegurarnos de la veracidad y fiabilidad de las lecturas que está arrojando el sensor. 

Un sensor de vibración debe estar calibrado por un laboratorio acreditado. Es más, para muchas empresas esto es un requisito, no solo para confiar en sus propios equipos, sino para cumplir con las normas de calidad. De hecho, los laboratorios también pueden (y deben) cumplir con determinadas normas. Por ejemplo, el laboratorio de Grupo CTT está certificado en el ISO 17025, que abarca las calibraciones y el mismo uso de los sensores en las empresas y está respaldado por algunas de las marcas más potentes, como la mencionada PCB, aunque desde él se pueden calibrar equipos de marcas muy diversas.

 

Lee también: Cómo elegir el laboratorio de calibración adecuado